En Control Biológico MR, somos un equipo de trabajo dedicados al control de Palomas, así como al mantenimiento y acondicionamiento de las áreas afectadas por esta plaga.

 ¿Cómo Trabajamos?

Somos una empresa dedicada al control de aves, utilizando métodos no tradicionales y ecológicos tales como la cetrería (aves de presa entrenadas que marcan un territorio de caza en la zona afectada reduciendo notablemente la población de aves, y unidades de captura (redes y trampas).

El método que más recomendamos, utilizamos y nos especializamos es la cetrería, método totalmente ecológico ya que no atenta contra el medio ambiente (el impacto ambiental es prácticamente inexistente) ni contra el ecosistema de la zona afectada; método aceptado y utilizado en Europa, EE.UU., Canadá y Sudamérica; tanto por su efectividad (debido a que las aves que plagan el predio – potenciales presas, factibles de ser depredadas, abandonan el lugar debido a su instinto de supervivencia).

Nuestro compromiso con el cliente es brindarle los resultados que está buscando y que no ha podido encontrar en los métodos o servicios tradicionales; incrementando notablemente su producción (en el caso de cultivos para el consumo humano) y a la vez que este califique dentro de los controles de plagas internacionales permitidos requeridos en los cultivos destinados al consumo humano.

Nuestro campo de acción se extiende desde aeropuertos, fábricas, hangares, depósitos, hasta productores agrícolas y exportadores que ven mermada su producción debido a las plagas de aves.

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La Paloma Común

Las palomas son una plaga común que ocasiona varios males, el primero evidente, el deterioro de las estructuras, ya que, tienen una ácido corrosivo en sus excrementos que daña edificios, coches, ropa, pintura, etc. El segundo mal llega con el tiempo, pues, las deposiciones de las palomas son las causas de innumerables enfermedades en los seres humanos.

Las palomas pueden trasmitir múltiples enfermedades infecciosas, incluso con consecuencias fatales por daño pulmonar, neumonías, hepatitis o afección cerebral. Sus plumas, sus excrementos, entre otros agentes de estas aves, trasmiten hongos, bacterias y parásitos.
Los más afectados, según los especialistas, son los niños, adultos mayores, personas infectadas con VIH, enfermos de cáncer y diabetes debido a que sus defensas están disminuidas.

El mayor peligro lo constituye el contacto directo a los excrementos y la inhalación de los mismos en forma de polvo microscópico.